MARRUECOS EN UNA SEMANA

Nosotros empezamos nuestro viaje por el país aterrizando en el Aeropuerto Internacional Menara de la ciudad de Marrakech; la ciudad más turística de Marruecos. El tiempo que pasamos en migraciones fue de aproximadamente unos treinta minutos y de repente ya nos encontrábamos en suelo africano por primera vez en nuestras vidas.

El bus L19 sale desde la puerta del Aeropuerto y por 30 dirhams por persona (3 euros) te deja en la famosísima Medina de Marrakech (la ciudad amurallada).

En nuestro primer día sentimos el choque cultural de la realidad musulmana en esta caótica ciudad; donde las mujeres andan con su Hiyab o velo sobre sus cabezas, hombres caminando junto a otros hombres ya que su religión dice que ninguno de ellos puede ir acompañado de una mujer a su lado (salvo si es su esposa) y donde cualquier demostración afectiva en público está muy mal vista.

El regateo forma parte de su cultura y como ya sabíamos eso de antemano fuimos con la idea de seguirles el juego y que comprar algo a precio inicial era casi una vergüenza para ellos; así que la mayoría de los productos comprados lo rebajamos a un 30% menos del valor original.

Dentro de las zonas turísticas los marroquíes pueden hablan varios idiomas: español, ingles, francés, árabe y bereber haciendo la comunicación mucho más fácil y donde el turista se siente un poco más a gusto en aquella cultura.

La hospitalidad marroquí es increíble, todo el mundo quería guiarnos hasta nuestro hotel, mercado o cualquier otro lugar; aunque finalmente la mayoría nos pedía unos euros a cambio de su «ayuda».

En casi todo el país hay buena conexión wifi pero desde la entrada al desierto del Sahara los servicios básicos empiezan a escasear así que nosotros le recomendamos que contraten datos ilimitados con HOLAFLY (con este código tendrán 5% de descuento en una compra) para estar conectados en todo momento y en todo lugar.

Nosotros llegamos al desierto desde Merzouga que es la entrada al Sahara a unos 800 km al este de Marrakech, donde dormimos en una auténtica haima bereber en medio de la noche estrellada y con un amanecer único sobre las enormes dunas rojizas montados en un dromedario. Al haber amplitud térmica; de día el calor es insoportable pero en la noche baja muchísimo la temperatura.

Todas las excursiones por el país las hicimos a través de CIVITATIS un servicio profesional y 100% recomendado ya que cumplen con todo lo establecido desde el momento de la reserva y tienen cancelación gratuita en caso de que tus planes cambien.

Mención especial para la gastronomía marroquí que se lleva todos los números; el tajín de carne o vegetariano es el plato típico del país; un mix de carne, pollo, verduras, legumbres y frutos secos cocinado en una cazuela de barro, está en todas las mesas y en todos los menús de restaurantes a precios económicos (menú con entrada, plato principal, bebida y postre: 8 euros p/p aprox.)

Nos encantó este país y nos hubiéramos quedado un tiempo más para poder conocer el norte y su exótico litoral pero eso será para la próxima vez. Marruecos es un país increíble, su gente y sus paisajes son difíciles de explicar ya que hay que vivirlo en carne y hueso.

SALAM ALEKUM y muchas gracias a todo el pueblo marroquí!!!

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